
Palabras y conferencia del Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Felipe Calderón Hinojosa, durante la Cumbre Cambio Climático y Medio Ambiente, Centroamérica y el Caribe, que tuvo lugar en esta ciudad.
SAN PEDRO SULA, CORTÉS, Honduras, 28 de mayo de 2008
Agencia Lider.-Excelentísimo José Manuel Zelaya Rosales, Presidente de la República de Honduras. Excelentísimo Presidente Antonio Saca, Presidente de la República de El Salvador. Excelentísimo Presidente Álvaro Colom, Presidente de la República de Guatemala.
Señoras y señores Ministros; señores representantes de Jefes de Estado y de Gobierno.
Señoras y señores:
Antes que nada quiero expresar mi reconocimiento al Presidente José Manuel Zelaya, por habernos convocado a esta cumbre tan importante.
Yo celebro que el objetivo de la cumbre sea, además, el resultado de un compromiso, el resultado del compromiso de los países del Sistema de Integración Centroamericana, del SICA, y de la Comunidad del Caribe, CARICOM, para llevar a la práctica estrategias dirigidas a prevenir y a mitigar los efectos del cambio climático.
Coincido con el Presidente Zelaya de que el cambio climático es uno de los mayores, o quizá el mayor desafío que enfrenta la humanidad.
Por eso también para el Gobierno de México la agenda ambiental es una clara prioridad puesta en marcha en esta Administración.
Actualmente hemos establecido que en México toda política pública esté vinculada al desarrollo sustentable y a la preservación de la naturaleza.
Como parte de este esfuerzo hemos elaborado una Estrategia Nacional de Cambio Climático, la cual consta de dos agendas.
Primero. Una agenda orientada a la eficiencia en el uso de energía, una Agenda Gris, que se orienta a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, mediante la innovación tecnológica, la eficiencia energética en los procesos industriales, los cambios en el patrón de consumo de energía de los consumidores, los programas de ahorro de energía en los hogares y del aparato productivo y, desde luego, el impulso a la generación de energía a partir de fuentes alternas, como la energía eólica y la solar.
De hecho, hemos ya puesto en marcha la primera planta de energía eólica en el país, con una capacidad cercana a los 100 megawatts en el Istmo de Tehuantepec.
Y, por otra parte, la Agenda Verde, una agenda dirigida a la preservación de la capa vegetal de nuestro país, a través de programas orientados, unos, a evitar la deforestación y otros a promover la reforestación y la forestación productiva con programas como PROÁRBOL, que es un programa orientado al pago de servicios ambientales, no sólo a silvicultores, sino también a comunidades indígenas, ejidatarios, pequeños productores, para compensar el hecho de mantener y acrecentar su riqueza forestal con dinero, con dinero en efectivo para el sostenimiento de sus familias.
El propósito es que todos los mexicanos puedan vivir mejor sin comprometer el patrimonio de las generaciones futuras. Sin embargo, creemos, y esto es algo que yo quiero enfatizar ante ustedes, amigos, que el cambio climático es un desafío global que requiere también soluciones globales y que tiene que ser resuelto a la par de otros desafíos.
Hacia finales de la década de los 60, principios de los 70, el Club de Roma pronosticaba ya, afirmaba, la existencia de dos grandes desafíos que ponían en juego a la civilización contemporánea, y esos dos desafíos son dos brechas que están separando a la humanidad.
Una es la brecha entre el hombre y la naturaleza, la brecha ambiental, que no sólo no se ha resuelto, sino que se ha exacerbado desde entonces a la fecha.
Y la otra es la brecha entre el norte y el sur, entre los países del norte y los del sur, entre países ricos y países pobres, y una brecha norte-sur también en nuestras sociedades.
Es una brecha que divide también entre quienes tienen todo y quienes carecen de todo, a cada sociedad y, particularmente, en nuestra América Latina. Y para enfrentar el desafío de la humanidad, incluso para enfrentar el desafío del cambio climático, tenemos que hacerlo también a partir de una perspectiva que considere el cierre simultáneo de estas dos brechas; es decir, sí enfrentar el desafío del cambio climático pero sin ignorar, no podemos hacerlo, las condiciones de pobreza y de desigualdad que sufre la humanidad pero, particularmente, nuestros pueblos, aquí en Centroamérica, en Mesoamérica, en el Caribe, en América Latina.
Y tenemos que encontrar medidas que nos permitan, por un lado combatir el cambio climático, y por la otra, medidas que nos permitan combatir la miseria, la pobreza extrema y la desigualdad, y si logramos, además, encontrar medidas que nos ayuden a cerrar ambas brechas, es decir, medidas que nos auxilien a que, por un lado, combatamos el desafío ambiental, y por la otra auxiliemos a quienes viven en pobreza extrema, esas medidas deben ser doblemente premiadas y doblemente impulsadas por todos los pueblos.
Pienso, por ejemplo, en algunos ejemplos:
Uno. Es el que yo enfatizaba, que es el pago de servicios ambientales, es una medida que ya ha sido puesta en práctica por algunos países, por muchos países, pero particularmente en la región, aquí en Centroamérica, destaco el caso de Costa Rica, que le ha permitido revertir la enorme deforestación que tenía décadas atrás por un freno y, finalmente, una recuperación de la capa forestal.
No sólo el pago de servicios ambientales ha permitido detener la deforestación en Costa Rica, sino que ha convertido el turismo ambiental, por ejemplo, en una alta fuente de ingresos para este hermano país.
En el caso de México, PROÁRBOL y otras estrategias nos han permitido, también, detener el terrible deterioro que teníamos de la capa forestal, la FAO considera que en México se devastaban 350 mil hectáreas por año en la década pasada, e independientemente de la reducción efectiva que tuvimos en la tasa de deforestación en el 2007, el año pasado logramos reforestar con estos programas más de 500 mil hectáreas, es decir, más hectáreas de las que presumiblemente perdimos en este proceso.
Al mismo tiempo, PROÁRBOL nos permitió plantar más de 250 millones de árboles el año pasado, la cuarta parte de la meta mundial de las Naciones Unidas.
Estos pagos de servicios ambientales resuelven o contribuyen a resolver los dos problemas; es decir, ayudan a resolver el problema de pérdida de capa forestal y, en consecuencia, el de mantener o incluso acrecentar lo que aquí se llama sumideros de ozono o zonas de captura de ozono.
Y al propio tiempo ayudan a combatir el tema de pobreza, porque el pago del servicio ambiental, el dinero en efectivo que se da a la comunidad indígena o al campesino por proteger la naturaleza, por preservar los bosques que le pertenecen en lugar de cambiarlos a cultivo agrícola, ese ingreso le permite también superar o enfrentar sus condiciones de miseria.
Otro ejemplo, ahora que estamos enfrentando precios de energía sin precedentes en el país, en el mundo, y que evidentemente están afectando a todos, pero particularmente a los más pobres, la puesta en marcha de manera masiva, que no lo hemos hecho todavía ninguno de nosotros, pero la puesta en marcha de manera masiva de sistemas de consumo doméstico de energía alternativa, es decir, de plantas, de celdas solares puestas en los domicilios que permitan, si no financiar, si no generar todo el consumo de un hogar, sí por lo menos una mitad o una cuarta parte de ese consumo del hogar permitiría, por una parte, combatir las emisiones de carbono, y por la otra, un beneficio directo al ingreso de las familias más pobres de nuestros pueblos.
En el caso de México el promedio, por ejemplo, de consumo de electricidad en un hogar puede ser 100 kilowatts/hora.
Para eso necesitaríamos esos, probablemente unos 60 u 80 metros cuadrados de celdas solares, quizá no sustituyamos toda la energía que consume ese hogar, pero sí una mitad o una cuarta parte.
Eso nos permitiría que ese hogar tuviera una mejora efectiva en su ingreso. Estamos hablando, desde luego, el caso de las familias más pobres del país y, a la vez, un efecto importante en las emisiones de carbono, y puede haber muchos ejemplos.
Paso a otro punto. Cómo podemos hacer para orientar estas medidas eficaces contra el cambio climático y que además nos ayudan a combatir la pobreza.
Una es, es fundamental cambiar los paradigmas que estamos teniendo hasta ahora, es fundamental partir de otras premisas.
Una premisa que puede resultar preocupante para muchos, pero les anticipo que no hay razones para preocuparse porque tiene medidas compensatorias, como ustedes verán, es que partamos de la premisa de que es necesario de que todas las naciones del planeta, todas, contribuyamos a resolver un problema que a todos nos va a afectar.
Por qué digo esto. Porque tenemos que cambiar los paradigmas que en nuestra opinión, hasta ahora, han impedido que el Protocolo de Kyoto funcione para el propósito que fue suscrito hace varios años.
Qué paradigmas son estos.
Primero. El paradigma que han tomado como pretexto los países en desarrollo, señaladamente Estados Unidos, para no contribuir a frenar las emisiones de carbono.
Si en Estados Unidos dicen, no sé que tan en público, pero quizá en privado, de que como no todos los países contribuyen y como ellos son de los grandes emisores, pues mientras no contribuyan todos los países, entonces ellos no ponen un centavo de dólar.
Y por otra parte también es cierto, el hecho de que la carga del Protocolo de Kyoto esté sólo en países desarrollados, crea un incentivo perverso.
Como los demás no colaboran, la presión ahora es, muchos, a evitar que el mecanismo funcione; de hecho, por eso no hay suficientes fondos para financiar proyectos verdes y bonos de carbono.
Otro paradigma: el Protocolo de Kyoto sólo ha establecido medidas compensatorias de mayores emisiones; es decir, si una industria en un país desarrollado contamina más o tiene más emisiones, tiene que buscar un proyecto verde en un país subdesarrollado para neutralizar sus emisiones.
Esto trae dos consecuencias, muchas consecuencias buenas, pero a mi juicio dos consecuencias perniciosas. Cuáles son.
Que en el mejor de los casos, en el mejor de los casos, suponiendo que funcione el mecanismo, no se reducen las emisiones; sí, en el mejor de los casos se mantienen; es decir, esa industria mantiene su nivel de contaminación, ese país, pero no lo reduce.
Y, segundo. El esfuerzo, al final de cuentas, queda sobre las empresas, sobre los emisores, pero no hay un esfuerzo global organizado de Gobiernos como lo hemos hecho en la propia Organización de las Naciones Unidas, en la OEA, en la FAO, en la UNESCO; es decir, esfuerzos globales organizados por Estados, con cargo a Estados y no sólo a particulares, lo cual ha hecho que esos fondos nunca funcionen o funcionan muy lentamente.
Se mete un proyecto para capturar o para tener bonos de carbono, el proyecto puede tardar años de gestión en Alemania o en las instancias internacionales y muy pocos son los que resultan en financiamiento.
Entonces, lo que nosotros proponemos es que rompamos esos paradigmas y veamos el problema desde otra perspectiva, precisamente, desde la perspectiva que se nos plantea en el video, de que se trata de un problema global.
Necesitamos partir de otras premisas, necesitamos que todos los países, no sólo los desarrollados, sino también los países en desarrollo, realicemos mayores acciones de mitigación y adaptación al cambio climático.
Y la propuesta que nosotros formulamos parte del principio de, como establece el Protocolo de Kyoto, responsabilidades comunes, pero diferenciadas.
Responsabilidades comunes, sí, es decir, todos debemos contribuir a resolver el problema, pero diferenciadas, no todos tenemos ni la misma capacidad para enfrentar el problema, hablo de la capacidad económica, ni todos los países contaminan igual. Como bien se señala por el Presidente Zelaya, los países centroamericanos tienen un total de emisiones tan pequeño en relación con el resto del mundo, que a final de cuentas son países que resultan en el balance más perjudicados que beneficiados por las emisiones.
Es decir, quien paga a final de cuentas los huracanes que hemos vivido, devastadores y cada vez más devastadores son, precisamente, los países de la zona; quien paga, precisamente, la falta de agua, la escasez que empieza a sentirse en algunas regiones por la pérdida de capa forestal son, precisamente, estos países. En fin.
Qué premisas o qué paradigmas, qué principios estamos sugiriendo para construir un Fondo Verde, un Fondo Mundial Contra el Cambio Climático que nos permita a todos participar y también a todos obtener financiamiento para este problema.
Primer premisa. Todos somos afectados, en consecuencia, todos somos colaboradores. Lo que buscamos romper es, precisamente, este pretexto de que como los países en desarrollo no colaboran, los países desarrollados se justifican en ello para no colaborar, algunos casos.
Pero, segundo, que al colaborar cada quien lo haga en proporción a su capacidad económica, porque no es lo mismo la colaboración que tiene o que puede tener un país desarrollado, que un país en desarrollo; un principio, además, que se asume en algunos parámetros de colaboración o de cuota que tenemos con organismos internacionales, como las propias Naciones Unidas, por ejemplo, el ingreso per cápita.
Tercer principio. Que el que contamine, pague. Suscribo lo dicho por el Presidente Zelaya.
Que el que contamine, pague; pero, cuarto principio, que pague el que contamina de acuerdo a la proporción que contamina en el problema global de las emisiones, porque efectivamente, no todos los países tenemos el mismo grado de emisión.
Quinto. Que así como el que contamina paga, que se premie económicamente al que reduzca las emisiones de carbono o al que logre capturar o secuestrar carbono en la atmósfera.
Creo que ahí tenemos un enorme potencial, dado que la región mesoamericana, desde Veracruz y Puebla, hasta todo Centroamérica, es una región altamente verde, es una región cuyo clima, humedad, permite, precisamente, grandes superficies de secuestro de carbono.
Qué ventajas vemos en la puesta en operación de este fondo.
Y finalmente un sexto principio. Que los países desarrollados también puedan girar contra ese fondo para financiar proyectos de Agenda Gris o Agenda Verde, pero puedan retirar hasta un porcentaje de lo que aportan, por ejemplo, el 50 por ciento nada más.
Y que los países en desarrollo, puedan o podamos, girar un monto por encima de la cuota que aportamos.
Es decir, si un país da 500 mil dólares, por ejemplo, pueda retirar hasta dos millones de dólares, o tres, o un millón, para financiar sus proyectos verdes que son, insisto, proyectos para evitar la deforestación, para reforestar, para cambiar energía alternativa en hogares populares, para financiar proyectos de eficiencia energética, para financiar proyectos, incluso, de minihidráulica que permitan energía limpia, etcétera, etcétera.
Qué ventajas vemos ahí.
Primero. Las naciones vamos a tener más facilidad de acceder a recursos financieros y técnicos, que en este momento no tenemos.
En este momento tratar de obtener recursos a través de los bonos de carbono es una misión imposible para quien quiera hacer ese desarrollo.
En este momento no hay recursos suficientes en el mundo para financiar proyectos verdes y por eso no se están financiando, en la medida que necesitamos, proyectos verdes.
Segundo. Rompería el candado, el cuello de botella, el obstáculo que está impidiendo llegar a un acuerdo Post Kyoto 2012, que es el argumento de naciones en desarrollo, de que mientras no cooperen, de las naciones desarrolladas, de que mientas no cooperen todos, entonces no va haber acuerdo Post Kyoto, que es la postura que observamos, por ejemplo, en Estados Unidos.
Y a la vez, al permitir un mecanismo justo para que todos participemos, eso va a lubricar y a incentivar la llegada de un acuerdo.
Tercero. Vamos a hacer más los países que participemos en los mecanismos. Si a mí me interesa recuperar la cuota que debiera dar, voy a hacer proyectos que hasta ahora no he intentado para bajar emisiones de calentamiento global, y voy a tener más financiamiento que el que tengo, que lo que haría, naturalmente, para financiar estos proyectos.
Se trataría de que no hubiera más burocracia internacional. Que una institución de las ya existentes se encargue de administrar los proyectos, que puede ser, la que ustedes decidan, el Banco Mundial o el Banco Interamericano o incluso el Banco Centroamericano, dependiendo de cada región.
Cuarto. Tendría un mecanismo de escrutinio confiable, es decir, un régimen de transparencia y verificabilidad de las aportaciones y de su uso.
Finalmente, el fondo estaría sujeto a un esquema de Gobierno incluyente, transparente.
Qué es lo que buscamos. Que busquemos una fórmula que considerando quizá el ingreso per cápita o las emisiones per cápita, o las emisiones totales, o una combinación de todas estas variables, integremos un fondo. De qué tamaño. Del tamaño que querramos.
Quizá al principio tendrá que ser muy pequeño, pero el hecho es que eso vaya detonando para nuestros países recursos para financiar estos proyectos.
Si aquí en Honduras o en Guatemala se puede impulsar las plantaciones forestales en lugar de agricultura tradicional, o bien, en las zonas boscosas y montañosas que pasan por todos nuestros países, las comunidades indígenas se comprometen a cuidar e incluso a acrecentar su superficie boscosa y nosotros nos comprometemos a pagarles, pues no sé, 10 dólares, 100 dólares, 50 dólares, 20 dólares por hectárea o cinco dólares por hectárea que se conserve, dependiendo de las zonas, esos proyectos debieran calificar; nos permitiría financiar proyectos que a la vez que bajen emisiones de carbono, también nos ayuden a combatir la pobreza en nuestros pueblos.
Por lo demás, Presidente Zelaya, Presidente Saca, Presidente y Coordinador del SICA, lo que queremos es proponerles a ustedes, poner a consideración este Fondo, que lo analicemos, que lo estudiemos, que lo impulsemos conjuntamente.
Es importante llegar a las próximas negociaciones mundiales con una postura más hablada y más coordinada entre los países en desarrollo, porque de otra manera no vamos a tener una solución y vamos a ser, finalmente, objeto de decisiones que toman otros en problemas que nos están afectando.
Y quiero, además, felicitar nuevamente la celebración de este Foro, celebrar el que se trabaje en una estrategia mesoamericana de sustentabilidad ambiental. Hemos estado revisando los documentos y nos parece que es un gran avance que haya una estrategia regional contra cambio climático.
Y, finalmente, agradecer la invitación que se nos hizo, Presidente Zelaya, para participar en esta cumbre que, como he dicho, es una prioridad personal del Presidente de México y es una prioridad que se ve reflejada ya en los programas públicos y en las políticas públicas del Gobierno mexicano.
Muchas gracias, Presidente Zelaya, Presidente Saca.
CONFERENCIA DE PRENSA CONJUNTA ENTRE LOS PRESIDENTES PARTICIPANTES EN LA CUMBRE CAMBIO CLIMÁTICO Y MEDIO AMBIENTE, CENTROAMÉRICA Y EL CARIBE, QUE TUVO LUGAR EN ESTA CIUDAD.
SAN PEDRO SULA, CORTÉS, HONDURAS 28 de mayo de 2008
-MODERADORA: Desde la mesa principal, representantes de los diferentes medios de comunicación nacional e internacional, daremos inicio en este momento a la rueda de prensa sobre el tema único, que es lo que compete en los temas abordados en la Cumbre Cambio Climático y Medio Ambiente, Declaración de San Pedro Sula.
Procederemos a la etapa de preguntas y respuestas.
Por El Salvador, Wilfredo Córdova, de la Prensa Oficial de la República de El Salvador.
Bueno, en este momento el compañero Córdova ha abandonado el recinto, y procederemos con Ivonne Melgar, de la Cadena Tres de México.
Nos informan que Melgar está en camino. Nuestra compañera Melgar, de México, está en camino.
Y tenemos de Guatemala a Eduardo Velásquez, de Comunicación Social.
Por favor, Eduardo Velásquez, Comunicación Social de la República de Guatemala, para iniciar esta rueda de prensa.
-PREGUNTA EDUARDO VELÁSQUEZ, COMUNICACIÓN SOCIAL DE LA REPÚBLICA DE GUATEMALA: Señores Presidentes, ciertamente el cambio climático es irreversible, ya está, y obviamente cambiar el clima es casi imposible, el incremento del nivel del mar también.
Sin embargo, yo creo, y de ahí va la pregunta, qué han considerado ustedes para ayudar o apoyar aquellas familias, aquellas comunidades más vulnerables, aquellas comunidades que son más afectadas por esos cambios climáticos, sobre todo, orientado a lo que es la seguridad alimentaria.
-INTERVENCIÓN: Bueno, la lucha contra el cambio climático debe de estar balanceada por un esfuerzo en cohesión social, no sólo en temas ambientales, sino en temas generales.
En nuestra región habemos muchos países con una brecha social en cambio climático. Vamos a hacer efectivo una verdadera, un verdadero trabajo.
En el caso particular de Guatemala, las áreas pobres son las que han conservado los recursos naturales, y creo que es un momento de resarcimiento y de compensación de esas áreas donde las poblaciones pobres han preservado las fuentes de agua y las áreas forestales.
-MODERADORA: Es así como a continuación tenemos a Ivonne Melgar, de la Cadena 3 de México.
Por favor, Ivonne.
-PREGUNTA IVONNE MELGAR, Cadena 3: Muy buenas tardes Presidentes, Presidente Calderón.
Nos gustaría conocer su postura de los señalamientos que se han hecho en el Senado mexicano, con respecto a la inconstitucionalidad que hay en su propuesta para fortalecer a Petróleos Mexicanos.
Y cuáles son las consecuencias que tenemos para México, con respecto a este señalamiento de la Secretaría de Hacienda ayer, de que los excedentes petroleros ya se están perdiendo.
Gracias.
-PRESIDENTE FELIPE CALDERÓN HINOJOSA: Primero le agradezco mucho su pregunta.
Lo primero es que estamos ciertos, seguros de la constitucionalidad de la iniciativa presentada en el paquete de reformas para el fortalecimiento de Petróleos Mexicanos que se ha enviado al Congreso de la Unión.
En la iniciativa de reforma presentada, en todo momento México mantiene la propiedad, la explotación exclusiva del petróleo. Es una iniciativa que, incluso, en uno de los tramos que ha sido más polémica, que es en la posibilidad de construir y operar refinerías, aún en este tema, la propiedad del petróleo, la propiedad de las gasolinas, la propiedad de los refinados, sigue manejándose exclusivamente por el Gobierno mexicano.
No hay una venta del petróleo a particulares, no hay una venta de ningún activo del Gobierno mexicano, es una propuesta completamente constitucional y, desde luego que, tan es así, que en otros tramos de la propuesta ya se realizan estas operaciones por parte del sector privado, sin que nadie haya cuestionado nunca su propia inconstitucionalidad, por ejemplo.
En este momento, el sector privado ya transporta gasolinas y refinados, ya transporta gas LP, por ejemplo. La única diferencia es que todo el transporte se realiza en pipas, que es varias veces, bueno, es mucho más caro que transportarlas por ductos.
Y los particulares hacen ese esfuerzo de distribución de petrolíferos, y lo que estamos buscando es que no sólo se transporte por pipas, sino que se transporte también por ductos.
Para qué.
Para abaratarle a los consumidores lo que tienen que pagar por sus petrolíferos.
En el caso también de México ya y desde hace muchos años, el transporte de gas natural, por ejemplo, ya se hace por ductos, y ya lo hacen los particulares, y nadie ha cuestionado la constitucionalidad de ello. Lo que buscamos es que si pueden transportar gas natural, por qué no pueden transportar gas LP, por ejemplo.
Si transportan los particulares por pipas, por qué no lo pueden transportar por ductos y así, sucesivamente.
Entonces, y perdón que me extienda en esta parte, estamos ciertos, seguros de la constitucionalidad de esta propuesta; pero, desde luego, estaremos atentos, como lo hemos estado, a lo que el Senado y la Cámara de Diputados resuelva al respecto de esa iniciativa de ley. Y afortunadamente México cuenta con un sólido sistema de control constitucional que está depositado en la Suprema Corte de Justicia, que en caso de que, aprobada la reforma, hubiere alguna duda o controversia, ésta será plenamente resuelta por nuestro tribunal constitucional.
Y, por otra parte, hay un tema delicado en términos de lo que le está implicando o impactando a México, precisamente, en términos de finanzas, el entorno mundial.
Por una parte, efectivamente, sí estamos recibiendo más ingresos por el precio del petróleo, pero para darle una cifra, los ingresos adicionales del precio del petróleo en el primer trimestre le significarían a México unos 33 mil millones de pesos más.
Sin embargo, al subir el petróleo también sube el precio de las gasolinas y estamos comprando el precio de la gasolina a lo que lo están pagando nuestros compañeros y amigos centroamericanos, que es más o menos cuatro dólares el galón; en México estamos comprando la gasolina a ese precio, más o menos a 11 pesos mexicanos el litro, y la estamos vendiendo al público a siete pesos mexicanos el litro.
Lo cual quiere decir que, tan sólo por el alza del precio de la gasolina internacional, México está perdiendo casi 19 mil millones de pesos en el primer trimestre, por el cambio de precio de la gasolina internacional.
Un incremento que no lo estamos trasladando al consumidor. El Gobierno está apoyando fuertemente las gasolinas en México para que no le afecte a las familias mexicanas, en especial a los más pobres. Ahí se va la mayor parte de los 33 mil millones que habíamos ganado como excedente.
Otra parte se está yendo en la caída que estamos registrando en la plataforma de producción de petróleo; es decir, antes de presentar la reforma yo había dicho que México estaba perdiendo 300 mil barriles diarios de producción del 2004 al 2007; la producción del primer trimestre cayó todavía un 12 por ciento más, es decir, estamos ya perdiendo, respecto al 2004, poco más de 400 mil barriles diarios.
Esto significa en ingresos para el Gobierno otros 15 mil 500 millones de pesos que dejamos de obtener en el primer trimestre.
Y, otro más, el tipo de cambio. Ustedes recordarán, el peso frente al dólar llegó a ser, durante mucho tiempo, casi 11 pesos por dólar. El tipo de cambio, la fortaleza del peso mexicano frente al dólar ha sido tal que hoy se han llegado a conseguir dólares hasta en 10.30 ó 10.40 pesos; es decir, hay una apreciación del peso en el tipo de cambio que hace, también, que los ingresos que recibimos por petróleo vendido en el exterior, traducidos a pesos sean menores.
Esto le ha significado al Gobierno mexicano más de siete mil 700 millones de pesos.
Entonces, en resumen, de los 33 mil millones de pesos que hubiéramos recibido por excedentes, por el precio del petróleo, hemos gastado 18 mil 600, por sostener el precio de la gasolina a precios accesibles.
Hemos perdido 15 mil 500 millones de pesos porque estamos produciendo menos petróleo del que había previsto PEMEX, y siete mil 700 millones de pesos más por la apreciación del peso frente al dólar.
Y qué implicaciones tiene, ya para terminar. Creo que la explicación tiene que ser muy clara. Es indispensable aprobar la reforma energética, la reforma en materia petrolera para que podamos resolver estos problemas, para que PEMEX pueda aumentar su producción petrolera, al menos en el mediano plazo, para que PEMEX, en lugar de importar gasolina de Texas, o de la India, como lo estamos haciendo ahora, a precios muy caros, pueda producir su propia gasolina en México. Por eso es tan importante que, no sólo PEMEX, sino también empresas especializadas puedan construir y operar refinerías sin que PEMEX pierda ni la propiedad del petróleo, ni la propiedad de las gasolinas, y así cerremos este déficit de gasolinas que tenemos y dejemos de tener esta pérdida.
De tal manera que yo, respetuosamente, atento al curso de los debates del Senado de la República, reconozco y felicito al Senado por la seriedad con la que ha abordado el tema de la reforma para fortalecer PEMEX.
Pero invito a todos a que podamos resolver pronto, una vez concluidos los debates, este tema; porque de otra suerte, la falta de reforma en PEMEX está ya perjudicando a México por la caída en su producción de petróleo, por la creciente importación de gasolina y también por las deficiencias entre los sistemas de distribución que tenemos ahora, al dejarle sólo a PEMEX la carga que puede ser perfectamente compartida en la distribución por la propia sociedad.
-MODERADORA: Continuando con esta rueda de prensa, por El Salvador, Wilfredo Córdova, de Prensa Oficial.
Dado que los compañeros salvadoreños aún no ingresan al salón; por Honduras, Edgardo Castro, de Canal Seis.
-PREGUNTA EDGARDO CASTRO: Bienvenidos señores Mandatarios a nuestro país.
Nos enorgullece que San Pedro Sula sea sede de esta importante Cumbre.
Presidente Manuel Zelaya Rosales, Presidente de nuestro país, quien en varias oportunidades sus equipos de prensa, que no somos prensa oficial, somos prensa independiente.
Yo lo felicito porque ha abandonado en varias instancias su escritorio presidencial para ir al campo a internarse a las zonas donde ha sido necesario protegerlo de los asesinos del bosque.
Un ejemplo de ello es Patuca Tres, que en este momento estamos luchando para que se convierta en una de las maravillas en el mundo.
Y eso debe de ser que los presidentes en general utilicen sus territorios y utilicen sus ejércitos, ahora que estamos en paz en la mayoría de las naciones, para hacerlos que trabajen en proteger el bosque, de los asesinos.
Presidente Zelaya, es orgullo de los hondureños, queremos que nos lo traslade al decirnos qué espera de esta Cumbre, qué espera usted que se dé hoy junto a su grupo de hermanos centroamericanos para beneficiar a los territorios que luchamos por proteger el medio ambiente.
Qué nos va a dejar esta Cumbre, qué unidad se va a lograr entre ustedes para que luchemos contra los asesinos del bosque y del medio ambiente.
Gracias.
-INTERVENCIÓN: Gracias, periodista Castro, por sus interrogantes.
Realmente lo que hay que hacer valer y notar en este evento tan importante para nuestra región, es que es única la oportunidad y una de las únicas regiones del mundo que logra establecer en conjunto, el Caribe, México, Centroamérica, una estrategia para combatir los efectos del cambio climático, las causas que lo originan y, al mismo tiempo, incorporarse a una justicia ambiental que todos los seres humanos merecemos.
Además, hay dos llamados que creo que son importantísimos de parte de esta región caribeña, latinoamericana, hacia el mundo: Primero, un llamado a las economías industriales del mundo para incorporarse en el proceso de su responsabilidad en detener la emisión de gases a la atmósfera y seguir produciendo ese cambio climático, que nos está afectando en forma general a todos.
Al mismo tiempo, los gobiernos aquí representados, nos estamos comprometiendo a aportar, dentro de los presupuestos, a crear realmente las políticas de desarrollo que necesita el sistema ambiental de equilibrio ecológico para lograr un desarrollo sostenible.
Es de alabar la presencia de los dignatarios, de los representantes de los países amigos, de los organismos internacionales, de la sociedad civil, que también queda incorporada, como un proceso centroamericano también en esta calificación de las soluciones para el cambio climático.
Las economías industriales, hay llamados de reflexión sobre su continuo consumismo, que hace el efecto que mencionaba el Presidente Felipe Calderón.
Mientras el consumismo desenfrenado, mientras el derroche de energía de las grandes potencias internacionales siga como hasta ahora, va a seguir subiendo el petróleo, vamos a seguir teniendo escasez por los altos costos de los alimentos y los países vamos a seguir padeciendo de este cambio climático que nos está afectando en todos los niveles de la formación de la vida del planeta y de los seres humanos.
-MODERADORA: Damos por finalizada esta rueda de prensa con nuestro agradecimiento a los señores Mandatarios que nos acompañan en la mesa principal, como a los señores ministros de los respectivos gobiernos que nos acompañan.
A los señores comunicadores sociales, muchísimas gracias por el favor de su presencia y para todos ustedes nuestro mayor deseo porque Dios les bendiga al retornar a sus respectivos países.